NOTA DEL EDITOR: El siguiente texto escrito por Javier Ruiz, CFA, es un extracto de una carta trimestral de Horos Asset Management.

* * *

Aunque con mejores perspectivas futuras para su demanda, el desequilibrio en los mercados de otros combustibles, como son el gas natural, el petróleo o el uranio, también amenazan con tornarse persistentes. Por un motivo o por otro, parece que todo lo que no sea etiquetado como verde, termina sufriendo esta perniciosa dinámica de restricción de oferta. Empecemos por el gas natural. Este combustible fósil está viviendo una época dorada a raíz de una de las mayores revoluciones tecnológicas de nuestro tiempo: el gas natural licuado. En efecto, la capacidad de convertir el gas en líquido ha permitido transformar un mercado con dinámicas locales o sujeto a contratos de largo plazo (con precios habitualmente indexados al petróleo), por otro mucho más global y dinámico, con precios de mercado en continua revisión (al contado o spot). En este “nuevo” mercado, han florecido especialmente tres economías, beneficiadas por su ingente cantidad de reservas de gas natural: Catar, Australia y Estados Unidos. Esta creciente oferta ha encontrado compradores en todo el mundo. Por un lado, Europa ha incrementado su consumo, como hemos visto, por ser un combustible fósil preferido al carbón térmico. Por otro, como hemos destacado igualmente, las necesidades energéticas de países como China o India también han impulsado e impulsarán su demanda de gas natural. De hecho, se estima que China incremente el peso de este combustible en un 50% en su mix energético (crecimiento de doble dígito) y que India multiplique por dos veces y media su peso hasta 2030.1

Miembros, inicien sesión abajo para acceder al contenido restringido.

¿No eres miembro?

Gracias por tu interés. Ten en cuenta que MOI Global está cerrado para nuevos miembros en este momento. Si deseas unirte a la lista de espera para miembros hispanos, completa el siguiente formulario: