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Recientemente tuvimos el gusto de entrevistar a Mark Massey, quien dirige AltaRock Partners. Bajo el liderazgo de Mark, el AltaRock Fund ha tenido una capitalización compuesta a una tasa anual neta del 12% desde su creación hace más de doce años, más de 500 puntos base por encima de la rentabilidad del índice S&P 500.

MOI Global: ¿Cómo te interesaste en la inversión?

Mark Massey: Como cualquier hijo, fui muy influenciado por mi papá. Para mi suerte, una de sus verdaderas pasiones en la vida era invertir. En la cena, siempre hablaba de sus acciones y, con el paso del tiempo, su entusiasmo avivó mi curiosidad por saber más. Durante la preparatoria y la universidad, obtuve “empleos” no remunerados en la oficina local de Merrill Lynch, lo que me otorgó algunos conocimientos importantes sobre el ecosistema de Wall Street. Cuando me gradué de la universidad en 1986, había decidido que quería estar en el “buy-side en Wall Street”. Afortunadamente, con un poco de paciencia y perseverancia, pude conseguir el trabajo de mis sueños como analista de renta variable en Fidelity Investments en Boston.

MOI: ¿Por qué la inversión wide-moat en lugar de otros enfoques value?

Massey: Creemos que es una forma muy segura de generar rentabilidades superiores a largo plazo. La “inversión wide-moat” es solo otra forma de decir que tratamos de comprar, a un precio razonable, empresas maravillosas cuyas ganancias casi con seguridad serán mucho más altas en diez y veinte años. Las compañías maravillosas, por definición, superan el paso del tiempo y, en consecuencia, siempre se capitalizarán en valor: como una cuenta de ahorro, pero con una rentabilidad mucho mejor.

Para mí, la inversión deep value significa comprar un negocio que no sea muy bueno o una pila de activos atrapados dentro de una corporación con un (con suerte) gran descuento respecto a alguna estimación del valor intrínseco. Mi problema con este enfoque es que no importa lo barato que compres, el tiempo está trabajando en contra tuya. En otras palabras, tu ecuación de riesgo-rentabilidad depende en gran medida de cuán rápido puedas darle la vuelta y vender con una ganancia. Con empresas mediocres y activos baratos, los valores pueden desaparecer mientras esperas que el mercado vea las cosas a tu manera. Buffett lo dijo bien: «El tiempo es amigo de los negocios maravillosos, y enemigo de los mediocres».

MOI: En ausencia de calamidades generales como en 2008-09, ¿cuáles son tus fuentes favoritas de valoraciones erróneas que conducen a que las empresas wide-moat estén infravaloradas? ¿Cómo puedes por lo tanto aumentar tus posibilidades de distinguir entre deterioros permanentes y temporales del foso defensivo de la compañía?

Massey: Cada situación es diferente, pero las valoraciones erróneas tienden a producirse debido a una indiferencia innata (una spinoff reciente, una capitalización bursátil pequeña, etc.) o debido a cierta incertidumbre o temor. Así que señalaste uno de los mejores momentos para encontrarlos, que es cuando hay un pánico general en los mercados financieros. Otros tipos de incertidumbre y miedo pueden ser específicos de un sector (negocios relacionados con la vivienda después de la burbuja inmobiliaria), o en torno a varias características, como altos niveles de deuda, problemas legales, etc. Las mejores valoraciones erróneas por lo general ocurrirán cuando tengan una combinación de factores trabajando simultáneamente. Imagina en 2008 una spinoff de un negocio altamente apalancado y relacionado con la vivienda que enfrenta nuevos problemas legales difíciles de valorar. Para saber cuándo un problema es temporal o permanente, no tengo ningún atajo o regla general. Cada situación es diferente y siempre se reduce a una cuestión de trabajo duro, experiencia y dosis saludables de sentido común. Diré que nuestro éxito ha venido casi exclusivamente de esperar pacientemente por cosas que son obvias para nosotros en vez de involucrarse con problemas difíciles y complicados.

MOI: ¿Cómo generas ideas de inversión wide-moat?

Massey: Todo es cualitativo. Realmente no hacemos filtros. De hecho, el único filtro que encuentro útil es aquel que demuestra empresas que han estado recomprando un alto porcentaje de acciones. Esto PUEDE ser un indicador de un equipo gestor bien alineado que tiene una gran convicción en la durabilidad de su foso defensivo competitivo… pero también podría ser lo contrario… por lo que siempre debes trabajar mucho para llegar a la verdad.

Realmente creo que la clave de nuestro éxito tiene que ver con nuestro amor por el juego. Nos encanta venir a trabajar todos los días. Literalmente paso casi todo el tiempo leyendo. Y si bien, sin duda, me convierte en un bicho raro, mi mayor placer es estar en constante búsqueda de compañías maravillosas que, por la razón que sea, estén mal valoradas. Habiendo hecho esto por casi treinta años, he acumulado un montón de conocimiento y comprensión sobre muchas empresas, fosos defensivos y diferentes modelos de negocios. El resultado es una larga lista de compañías que nos gustaría tener al precio correcto. Y sabemos por experiencia que, si seguimos siendo pacientes y disciplinados, eventualmente se nos presentarán algunas oportunidades deliciosas.

MOI: Te refieres a tu cartera como un “conglomerado”. Por favor, explícanos esto.

Massey: Me doy cuenta de que suena bastante gracioso, pero en realidad nos referimos a nuestra cartera interna y en nuestras cartas a los socios como “El Conglomerado AltaRock”. La razón por la que hacemos esto es para reforzar lo que creemos que es la forma correcta de pensar sobre acciones, que después de todo, son posiciones de propiedad en negocios con operaciones reales. Creo que muchos inversores pueden olvidarse de esto cuando lo único que ven son símbolos de cotización y precios destellantes en la pantalla de una computadora. Para contrarrestar esta tendencia, pensamos y hablamos de cada negocio en nuestra cartera como si tuviéramos directamente una subsidiaria; y tratamos de adquirir cada una a un precio que reduzca nuestro riesgo de pérdida a cero, mientras que al mismo tiempo garantizamos que nuestras recompensas por ser propietarios a largo plazo serán abundantes. Si realmente dirigiésemos un conglomerado, siempre seríamos extremadamente cuidadosos de comprender exactamente lo que estábamos comprando antes de realizar una adquisición. Y nunca venderíamos o intercambiaríamos a una de nuestras subsidiarias a menos que estuviéramos absolutamente convencidos de que estábamos obteniendo mucho más de lo que estábamos renunciando. La única excepción a esto sería si alguien nos ofreciera un precio increíblemente inflado, en cuyo caso venderíamos y mantendríamos las ganancias en efectivo hasta que pudiéramos encontrar algo inteligente que hacer. El hecho de que tratemos con valores negociables no significa que debamos comportarnos de forma diferente a como lo haríamos si fuéramos propietarios de empresas enteras, por lo que no lo hacemos.

MOI: Tu cartera es una de las más concentradas que hemos encontrado. ¿Tienes como objetivo un número específico de “subsidiarias”? ¿Podrías decirnos también cómo llegaste a adoptar una filosofía de inversión tan enfocada?

Massey: No hay un objetivo, pero la mayoría de las ocasiones terminamos siendo propietarios de entre cinco y diez negocios (acciones) en un momento dado, y realmente tratamos de comprar para siempre. Ahora mismo tenemos siete “subsidiarias” y yo diría que eso es bastante típico. En cuanto a la filosofía de inversión de AltaRock, me temo que no puedo tomar mucho crédito. Realmente solo lo copiamos de Warren [Buffett] y Charlie [Munger]. Y creo que ellos lo tomaron prestado de Phil Fisher y Lord [John Maynard] Keynes. A Buffett le gusta bromear que la sabiduría de concentrarse en las mejores ideas ha existido desde el año 600 a.C. cuando Esopo pronunció las ahora famosas palabras: «Más vale pájaro en mano que cien volando».

Si bien siempre me había sentido atraído por la inversión concentrada wide-moat, para mí hubo un momento importante de materialización. En enero de 2002, mi esposa y yo decidimos hacer unas rápidas vacaciones antes del nacimiento de nuestro segundo hijo y el lanzamiento de AltaRock en abril. Así que allí estaba, sentado en la playa en Jamaica con mi maravillosa esposa y nuestra hermosa hija de tres años… y comencé a leer este libro, The Warren Buffett Way, de Robert Hagstrom… y literalmente estoy estupefacto. Las palabras de Buffett realmente llegaron a mi alma de la inversión. Estaba tan emocionado por lo que leí… y quería más. Así que cuando volvimos de vacaciones, literalmente pasé los siguientes dos meses leyendo todo lo que podía tener sobre Buffett y Munger… cada libro, cada informe anual de Berkshire Hathaway, cada carta anual de Buffett Partnership, cada discurso, etc.

Entre las muchas cosas que aprendí de toda esta lectura, hay tres hechos importantes: 1) Los inversores más respetados de todos los tiempos persistieron incesantemente en que era una locura absoluta para los inversores profesionales tener mucho más que un puñado de posiciones; 2) la mayoría de las firmas de inversión no lo sabían o habían decidido ignorarlo; y 3) a largo plazo, la mayoría de ellas no logran batir al mercado. Encuentro estas tres cosas tan fascinantes hoy como lo hice hace doce años.

MOI: ¿Te importaría compartir con nosotros algunas de tus ideas actuales?

Massey: De verdad nos gusta mucho nuestra cartera, y aunque podría hacer algo en el corto plazo, en la próxima década creemos que lo haremos bastante bien. Nuestras tres principales posiciones (con fecha del 24 de junio) son: Mastercard/Visa, Moody’s y Liberty Global.

Son cuatro nombres, así que, para ser claros, agrupamos a Mastercard y Visa juntas porque las consideramos como una sola posición. Somos propietarios de Mastercard desde 2007 y compramos Visa cuando el mundo estalló en 2008. Probablemente sea atractivo pensar que estas acciones ya no valen la pena, ya que les ha ido tan bien durante tanto tiempo. Pero creemos que todavía están infravaloradas. Notablemente, a pesar del tamaño de estas empresas, siguen siendo las empresas de más rápido crecimiento que tenemos. Creemos que continuarán creciendo a tasas superiores a la media durante mucho tiempo, lo cual es una calidad muy rara y valiosa.

Estas compañías tienen efectos red envidiables a nivel mundial. Hoy es casi imposible comenzar una nueva red de tarjetas de crédito. Y como saben, con los efectos red, más grandes es mejor; y más pequeños está muerto o muriendo. Con el tiempo, cada vez más el mundo se ha visto dominado por unas pocas redes de pago, y estas son las dos más grandes. Crecen a la medida que las personas recurren cada vez más a la conveniencia y la eficiencia de los pagos electrónicos frente al efectivo y los cheques menos eficientes y engorrosos. El camino por delante sigue pareciendo largo y prometedor, ya que el 85% del gasto mundial de los consumidores todavía se realiza de forma ineficiente y anticuada. Esto inexorablemente cambia un poco todos los días.

Mastercard y Visa continúan creciendo orgánicamente sus mejores líneas de negocios en un 10-15% por año. Las ganancias crecen un poco más rápido ya que en gran medida los costos son fijos. Continuamente tenemos dificultades para encontrar algo mejor que estos negocios y creemos que obtendremos una TIR del 14-15% desde aquí (MA: $73; V: $208) durante los próximos diez años.

MOI: Moody’s ha tenido algunos desafíos en su foso defensivo: ¿cuándo compraste Moody’s por primera vez y cómo valoras en la actualidad su foso defensivo?

Massey: Compramos Moody’s en marzo del año pasado, pero la habíamos tenido durante años después de su spinoff de Dun&Bradstreet. La vendimos en 2007 a regañadientes cuando nuestra preocupación por las agencias de calificación crecía ya que estas pudieran ser culpadas por los reguladores y/o los tribunales por pérdidas de miles de millones de dólares; sino de todo el colapso financiero. Moody’s y S&P tienen grandes fosos defensivos, así que nos mantuvimos en contacto con la idea y volvimos a evaluar periódicamente la situación después de nuestra venta.

Pudimos sentirnos cómodos con el riesgo regulatorio mucho antes que el riesgo legal. Para nosotros fue más fácil entender la respuesta regulatoria, que terminó siendo bastante benigna, pero obtener consuelo con el posible impacto legal fue mucho más difícil. Pasamos meses leyendo varios documentos judiciales y opiniones legales. Pasamos horas cuestionando al equipo gestor, en especial al director del equipo legal. Entrevistamos a exempleados, con un enfoque particular en los que tenían cosas menos halagadoras que decir. Revisamos la propiedad de los directivos; pasado y presente, con un peine dental fino, etc. Basta decir que ahora estamos bastante cómodos.

En lo que respecta al negocio en sí… creemos que Moody’s tiene uno de los mejores fosos defensivos empresariales del mundo. Vemos a Moody’s y S&P como los árbitros mundiales de los mercados de capital de deuda, ungidos por el mercado. Algunas empresas tienden dirigirse naturalmente hacia el ganador: todos y este es uno de ellos. Los gobiernos, las compañías privadas y los ciudadanos de todo el mundo deben contar con un tercero independiente que verifique la solvencia de las entidades prestatarias. Los reguladores necesitan estas opiniones. Los contratos entre diferentes entidades dependen de estas opiniones, etc., etc. Los participantes del mercado de crédito por lo general prefieren tener dos opiniones en lugar de solo una, y hace mucho tiempo que los mercados se asentaron en estas dos firmas (con Fitch en ocasiones como el tercero más débil). Por consiguiente, disfrutan de un efecto red que las hace muy difíciles de desplazar.

¿No sé si esto está claro? Déjame tratar de explicarlo un poco mejor. Entonces, los altos ejecutivos financieros que desean acceder a los mercados de capital de deuda para sus compañías, deben mantener una relación bastante estrecha con las agencias de calificación. Necesitan mantenerlos al tanto de cualquier acción que sus empresas hayan tomado, o pueden tomar, que pueda afectar su perfil crediticio. Obviamente, estos ejecutivos no quieren pasar toda su vida reuniéndose con muchas agencias de calificación diferentes, por lo que les conviene que haya solo un par de empresas bien establecidas y ubicuas. Mientras tanto, debido a esto, los inversores de deuda (los compradores) suscriben los productos de datos crediticios de las dos firmas dominantes (Moody’s y S&P), lo que refuerza aún más la decisión de los emisores de deuda de emplear a Moody’s y S&P al vender nueva deuda. Y a su alrededor va en un círculo reforzante así mismo… así que, si bien puede no ser perfecto, el sistema naturalmente avanza hacia un equipo de coárbitro (S&P y Moody’s) como una bola de nieve en el campo. Entonces, ninguna agencia de calificación nueva ha tenido mucho o ningún éxito en este club, y no creemos que vaya a cambiar.

A pesar de tener más de 100 años, Moody’s sigue aumentando sus ingresos de manera orgánica a una tasa de dos dígitos. Creemos que esto se mantendrá durante un tiempo, al menos otros diez años. El negocio esencialmente crece con un PIB global, pero más rápido ya que los mercados de capitales continúan tomando lentamente participación de mercado de la industria bancaria como intermediarios de crédito. Además de esto, nosotros (los accionistas) también disfrutamos de un producto infravalorado, que es un tremendo tesoro escondido; si alguna vez puedes encontrar uno. Buffett y Munger encontraron uno cuando compraron See’s Candy. Y Michael Eisner encontró uno cuando asumió como CEO de Disney. Descubrió que los precios en el Reino Mágico podrían subir más rápido que la inflación durante muchos años sin una disminución apreciable en el tráfico. Creemos que Moody’s tiene este tipo de poder y que la gestión continuará ejerciéndolo juiciosamente.

Al igual que Mastercard y Visa, los costos de Moody’s también se fijan en gran medida, por lo que las ganancias crecerán un poco más rápido por un tiempo. Y al igual que con la mayoría de nuestras inversiones, la gestión de Moody’s nos devolverá al menos el 100% del flujo de caja libre a través de recompras de acciones y pago de dividendos. En cualquier caso, creemos que Moody’s ($87) generará para nosotros en la próxima década, una TIR del 15%.

MOI: ¿Cuál es tu tesis de inversión sobre Liberty Global? ¿Cómo valoras su foso defensivo?

Massey: Esta es una posición que agregamos el otoño pasado. Esta también nos gusta mucho. Como probablemente sepas, Liberty Global está controlada por su presidente, el Dr. John Malone. Se puede pensar en muchos aspectos como siguiendo el ejemplo de Comcast, pero en Europa. A propósito, gran parte de lo que la gente conoce como Comcast (y muchas otras piezas de la industria del cable de los EE.UU.) fue, de hecho, construido por el Dr. Malone y su equipo en Tele-Communications Inc. Al igual que en los EE.UU. con Comcast, en cada uno de los mercados de Liberty solo hay dos cables competidores en la mayoría de las residencias y pequeñas empresas, con el fin de conectarse al mundo digital exterior (teléfono, TV, Internet). En términos generales, el cable más nuevo; el mejor, preparado para el futuro, es propiedad de las compañías de cable y el más antiguo; el inferior, fue propiedad de la National Telephone Company. El producto de Liberty (conectividad bidireccional) no solo es más rápido y menor, sino también más económica que el de la competencia, por lo que la compañía seguirá creciendo. A medida que prolifera la cantidad de pantallas (televisores, computadoras de escritorio, portátiles, tablets, teléfonos inteligentes, relojes, gafas, etc.), continuará acelerándose la demanda de un mayor ancho de banda de Internet para TV/video everywhere. Esta situación beneficia cada vez más a los propietarios de la planta de cable.

Además, a medida que Liberty Global continúa consolidando los sistemas de cable en Europa, los accionistas se beneficiarán del aumento de las economías de escala. Además, debido a que el periodo más intensivo de capital para el negocio está en el pasado (es decir, desenterrar las calles y establecer fibra coaxial bidireccional), ahora los accionistas también disfrutan de un flujo de caja libre que crece rápido, que se beneficia de un escudo fiscal debido a las pérdidas incurridas anteriormente por el alto costo de colorar toda esa fibra. Es más, John Malone, además de ser un talentoso científico, emprender y empresario, es uno de los mejores asignadores de capital del mundo; está demasiado enfocado en aumentar el valor de las ganancias por acción y su mente no está contaminada por el empire building como un fin en sí mismo. Creemos que esta empresa está bien posicionada y tiene una larga trayectoria en la que su flujo de caja libre puede crecer a tasas mucho más rápidas que el PIB mundial. También vemos aquí una TIR para la próxima década del 15% (LBTYK $41).

Otro aspecto interesante de esta historia, que no está incluido en la estimación de la TIR anterior, es el hecho de que Liberty está convirtiendo cada uno de sus 15 millones (y en crecimiento) de módems de clientes en puntos de acceso a Wi-Fi a los que se puede acceder de forma fácil y segura por todos sus otros clientes, mientras viajan fuera de sus casas y negocios. Si los clientes disfrutan del uso de esta red Wi-Fi gratuita y en crecimiento, la fortaleza económica ya bien protegida de Liberty será cada vez más difícil de infiltrar y probablemente su valor intrínseco crezca más rápido de lo esperado.

Además de desplegar esta red Wi-Fi, Liberty también está creando acuerdos de asociación móvil OMV (Operador Móvil Virtual) con operadores móviles seleccionados en sus diversos mercados europeos, para que pueda comenzar a vender servicios móviles en su propia plataforma de servicio/facturación al cliente. En este momento, más del 90% del uso de datos en los dispositivos móviles de las personas (teléfonos, tablets y portátiles que navegan por la web y particularmente ver videos) se realiza en el hogar a través de Wi-Fi y no en redes móviles porque son demasiado lentas, demasiado caras o ambos. Además, más del 50% del tráfico de voz móvil tiene lugar dentro y también potencialmente podría descargarse en Wi-Fi para ahorrar dinero a las personas. Liberty cree que puede unir estas dos redes (móvil, cable/fibra) juntas (a través de las asociaciones OMV) de manera más uniforme y crear no solo una mejor experiencia del consumidor, sino también un mejor valor.

Independientemente de si Liberty está en lo cierto, nos parece interesante que, en 2010, el segundo mayor operador de telefonía móvil de Japón compró el mayor negocio de cable en Japón… y el año pasado, Vodafone, el segundo operador móvil más grande del mundo, compró la mayor empresa de cable alemana por US$10 mil millones… y este año, Vodafone comprará la mayor empresa de cable de España por otros US$10 mil millones. Parece que las empresas que solo utilizan dispositivos móviles están luchando cada vez más por tener empresas de cable de fibra óptica superior y de alta velocidad. Así que estén atentos…

MOI: Tomando como ejemplo a John Malone como representante de los grandes asignadores/inversores de capital… ¿crees que los grandes inversores nacen así o puedes convertirte en uno si trabajas duro? ¿Qué atributos clave son necesarios para el éxito?

Massey: Creo que se puede aprender mucho, pero probablemente no, a menos que realmente te atraiga. Creo que Charlie Munger dijo que nunca ha conocido a nadie sabio en ningún campo que no haya leído todo el tiempo, y eso es cierto para los grandes inversores: leen, leen y leen, y por supuesto nadie podría mantener ese tipo de lectura sobre cualquier cosa a menos que la encuentren increíblemente fascinante. Así que creo que debes ser alguien que encuentre negocios sumamente interesantes. Y debes tener una curiosidad innata; sobre todo, querer saber la verdad sobre cómo funcionan realmente las cosas. Entonces creo que tiene que haber un pequeño científico dentro de ti. Creo que también necesitas tener una personalidad que tienda a la racionalidad, particularmente en situaciones en las que la mayoría de las personas toman decisiones contaminadas por sus emociones, como cuando se desata el infierno y el mercado cae deprisa todos los días. También realmente necesitas conocerte a ti mismo, lo que significa que debes conocer y estar completamente de acuerdo con tus propias limitaciones. De lo contrario, es probable que comiences a hacer cosas fuera de tu círculo de competencia. Si eres alguien que tiende a engañarse y crees que sabes más de lo que realmente crees, te encontrarás con problemas en el campo de la inversión. Además, créelo o no, sentirse cómodo haciendo nada durante un tiempo prolongado es importante. Esto requiere mucha auto convicción, ya que existen muchas fuerzas psicológicas, tanto externas como internas, conspirándote hacia la acción cuando, de hecho, la mayor parte del tiempo estar sentado es lo más sensato.

También me acuerdo de los comentarios de Seth Klarman y George Soros. Seth dijo una vez que necesita tener cierta arrogancia para ser un inversor, lo cual es cierto. Si lo piensas, cada vez que compras o vendes, hay alguien en el otro lado de la transacción que cree que tiene razón. Entonces debes ser un poco arrogante para pensar todo el tiempo que sabes más que ese otro tipo. Pero luego George Soros… cuando un entrevistador se refirió a él como un analista de valores, se rio y dijo que se sentía más como un analista de inseguridad. Continuó explicando que cada vez que compraba una nueva posición, siempre le aterrorizaba que se demostrara que estaba equivocado. Entonces, antes de comprar algo, hizo una increíble cantidad de trabajo, y después de invertir, siempre estaba revisando sus datos, y seguía tratando de aprender tanto como fuera posible: todo por su miedo a ser expuesto como un tonto… Y entonces, en contra de la intuición, creo que ambos conceptos son correctos. Debes ser arrogante e inseguro al mismo tiempo.

MOI: ¿Cuál crees que es el mayor error que cometen los inversores?

Massey: Varias cosas me vienen a la mente al pensar en ello… tomar decisiones emocionales… pensamiento cortoplacista en lugar de a largo plazo… falta de minuciosidad en la diligencia debida… Todas estas cuestiones, pero creo que la mejor respuesta a la pregunta es un poco más sutil… y es que la mayoría de los inversores no sopesan adecuadamente y toman en cuenta adecuadamente que son jugadores de apuestas mutuas.

Así que probablemente sepas a qué me refiero con eso, pero deja que me explique. Entonces, la mayoría de la gente sabe cómo funcionan las apuestas de caballos, ¿verdad? Por lo tanto, antes de que comience la carrera, todas las apuestas se anotan, y con base a todas las apuestas, las probabilidades se calculan… y entonces lo que termina sucediendo es que los mejores caballos —los que tienen los mejores pedigríes, los mejores jinetes, y los mejores track records— terminan pagando muy poco beneficio cuando ganan, que es la mayor parte del tiempo. Y aunque la recompensa puede ser excelente cuando ganan los peores caballos, el hecho es que rara vez lo hacen.

Invertir es muy parecido. Las grandes compañías, aquellas que han demostrado ventajas competitivas y que han disfrutado de largos récords de éxito, casi siempre tienen un precio muy caro; mientras que las empresas mediocres casi siempre están adecuadamente baratas. Por consiguiente, es difícil hacerlo mejor que las apuestas promedio en cualquiera de los dos casos. El secreto para ganar en los caballos y en los valores es el mismo: debes estudiar como loco y ser muy paciente. De vez en cuando te encontrarás con un gran negocio (o caballo) que, por una razón u otra, está mal valorado, a veces demasiado, y es cuando inviertes (haces una apuesta). El resto del tiempo solo sigues trabajando duro y esperando. Solamente apuestas cuando estás convencido de que es pan comido.

Si intentas forzar la acción haciendo una regla como: «Voy a apostar en cada carrera para diversificar mis apuestas» o «necesito tener un cierto número de acciones, pase lo que pase», entonces todo lo que estás haciendo es reducir tus posibilidades de ganar porque, en efecto, al mismo tiempo estás disminuyendo la rentabilidad y agregando riesgo. Por cierto, los dos únicos riesgos que nos importan son: 1) la posibilidad de perder dinero permanentemente debido a un análisis erróneo; y 2) el riesgo de que nuestros retornos no sigan el ritmo de la inflación a largo plazo.

MOI: ¿Sigues algún tipo de reglas de inversión, reglas generales o checklists?

Massey: La única regla que tenemos es que debemos invertir en el fondo todo nuestro dinero para que estemos tan alineados como sea humanamente posible; tanto al alza como a la baja, con nuestros socios. A partir de ahí, simplemente invertimos en cómo creemos que se ajusta en función de la calidad y el precio de lo que podemos encontrar y comprender. La única regla general que tenemos antes de invertir un centavo es hacernos esta pregunta: «¿Estás dispuesto y ansioso por poner el 25% de tu patrimonio neto en esta compañía (su acción) durante los próximos diez años, inclusive si el mercado estuviera cerrado todo ese tiempo?» Esta pregunta ha sido una herramienta increíblemente útil para mantenernos enfocados en las cosas adecuadas.

Somos inversores muy aversos al riesgo y siempre estamos pensando en cómo podríamos perder dinero. Intentamos protegernos haciendo un análisis exhaustivo hasta que tengamos confianza de que sabemos lo que recibimos a cambio de nuestro dinero; comprando cosas por una fracción de su valor real: el valor presente neto de su flujo de caja; utilizando suposiciones razonables, pero conservadoras; al asociarnos con equipos de gestión que invierten su propio dinero como nosotros, y que han demostrado repetidamente con sus acciones que se les puede confiar para que velen por nuestros intereses; manteniéndonos alejados de cualquier cosa que no sean empresas de muy alta calidad; evitando compañías cuya contabilidad no podemos entender; y, finalmente, siendo humildes acerca de lo mucho que realmente sabemos y buscando de manera constante más y mejor información sobre las cosas importantes que impulsarán en el futuro los fundamentales de la empresa.

MOI: ¿Hay algún libro u otro recurso de inversión que te haya ayudado a convertirte en un mejor inversor wide-moat?

Massey: Para alguien que está iniciando, me sumergiría tanto en Munger y Buffett como fuera posible y ciertamente me suscribiría a The Manual of Ideas. Aquí hay algunos libros, etc. que encontré bastante interesantes y útiles:

Art of Stock Picking, un discurso de Charlie Munger.

Cartas a los accionistas de Berkshire Hathaway: http://bit.ly/1eO2UxU

Damn Right, de Janet Lowe.

The Warren Buffett Way, de Robert Hagstrom.

Poor Charlie’s Almanack, de Peter Kaufman.

Influence, de Robert Cialdini.

Seeking Wisdom, de Peter Bevelin.

You Can Be a Stock Market Genius, de Joel Greenblatt.

Moneyball, de Michael Lewis.

The Outsiders, de William Thorndike.

Dream Big, de Cristiane Correa.

MOI: Mark, muchas gracias por tu tiempo y conocimientos.

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NOTA DEL EDITOR: Esta entrevista fue realizada en 2014.

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