Entrevistamos a Paco Lodeiro, inversor value particular con más de 10 años de experiencia y fundador de Academia de Inversión, sitio web donde enseña cómo ser un inversor inteligente mediante cursos y asesorías individuales.

MOI Global en Español: Cuéntanos acerca de tu formación y tu trayectoria.

Paco Lodeiro: Mi interés por el mundo de la Bolsa se remonta a mucho tiempo atrás. Cuando tenía unos 11 o 12 años, me gustaba leer los domingos las páginas de economía del diario La Voz de Galicia. Mi objetivo era descubrir un método que me permitiese saber cuáles serían las acciones que más iban a subir la semana siguiente. Obviamente, si acertaba alguna vez, era por pura suerte. No obstante, esa curiosidad que sentía por el mundo de la inversión y las finanzas nunca me abandonaría.

También desde muy joven tuve bastante inquietud por el emprendimiento. A los 14 años fundé junto con un buen amigo la que sería una de las primeras revistas online de videojuegos en español. A pesar de que no éramos más que dos adolescentes sin la menor idea de como gestionar un negocio, llegamos a conseguir que la revista fuese rentable a través de los ingresos publicitarios. Finalmente, por desgracia, acabamos dejando el proyecto. Visto en perspectiva, nuestro error fue la falta de visión a largo plazo. No obstante, es normal y aceptable cometer errores; lo que es totalmente inaceptable es no aprender de ellos.

Mi primera inversión en Bolsa fue durante la llamada burbuja puntocom. Me decidí a investigar como ganar dinero en Bolsa, atraído por la constante lluvia de noticias que explicaban cómo las acciones tecnológicas no paraban de subir y las razones por las que seguirían subiendo sin parar las próximas décadas. Siguiendo las recomendaciones de varios medios financieros, me decidí a comprar acciones de Terra Networks, que no recibían más que alabanzas por todos los periodistas y analistas que había leído. Compré acciones a un precio de unos 45€ por acción. En poco tiempo, la acción superó los 150€, triplicando mi precio de compra, haciendo que me arrepintiese de haber invertido poco dinero. Este arrepentimiento fue temporal, ya que partir del febrero de 2000 la cotización de Terra empezó a desplomarse hasta tocar un mínimo de 2,75€. Aprendí muy joven y en mis propias carnes las consecuencias de una burbuja bursátil. Por fortuna, no perdí una gran cantidad de dinero; de hecho, creo que valió la pena por la lección aprendida. La próxima vez que invirtiera en Bolsa lo haría con los conocimientos necesarios para ganar. Nunca me volverían a coger desprevenido.

Tras terminar mis estudios de bachillerato en la rama de ciencias puras en el Colegio Obradoiro de A Coruña, me matriculé en Ingeniería Superior de Telecomunicaciones en la Universidade de Vigo. No obstante, no tardé mucho en darme cuenta de que no era el tipo de sector en el que querría esta trabajando el resto de mi vida. Por ese motivo, me matriculé el año siguiente en la Licenciatura en Administración y Dirección de Empresas por la University College Dublin CESUGA, que terminé en el año 2007, obteniendo el premio fin de carrera al mérito académico. Al terminar la carrera, a pesar de que contaba con alguna oferta de trabajo interesante, me decidí por cursar un Máster en Finanzas en la Michael Smurfit School of Business de Dublín. Fue en esa época, a finales de 2007, cuando descubrí el value investing, el método de inversión que marcaría el resto de mi vida. Fue gracias a la lectura del libro The Intelligent Investor, de Benjamin Graham. Este libro supuso una especie de epifanía para mí, ya que me ayudó a descubrir mi verdadera vocación: el value investing. Durante ese año, me dediqué a leer todo lo que pude sobre este apasionante mundo que acababa de descubrir.

Casualmente, esa época también coincidió con el estallido de la burbuja inmobiliaria y la crisis subprime, lo que hizo que fuese imposible para mí encontrar trabajo en el mundo de la inversión y las finanzas. Esto se debe a que, a finales de 2008, que fue cuando terminé el máster, el sector financiero se encontraba en una de las mayores crisis de su historia, con cientos de miles de despidos en todo el mundo. No obstante, se trataba de una época ideal para poner en práctica todo lo aprendido los últimos meses, pudiendo comprar acciones de algunas de las mejores empresas del mundo a precio de ganga. Algunas de ellas, todavía las sigo teniendo en cartera 10 años después.

Tuve que regresar a mi cuidad natal, con sentimientos encontrados. Por un lado, estaba bastante molesto por no poder haber encontrado trabajo después de terminar los estudios. Pero por otro, por fin había descubierto mi vocación: el value investing.

En vez de lamentarme, decidí centrarme en seguir buscando oportunidades. Compaginé nuevos estudios, esta vez de Licenciatura en Derecho por la Universidade da Coruña con trabajos de todo tipo. Trabajé en hostelería, de administrativo, como dependiente de cara al público en comercios y de profesor particular de matemáticas, economía, derecho y finanzas. Mi último trabajo por cuenta ajena fue como de economista en una asesoría de mi ciudad en la que me dedicaba principalmente a temas contables y fiscales.

Además, a pesar de estar estudiando y trabajando a la vez, logré sacar tiempo para empezar con el germen de lo que acabaría siendo mi actual profesión: un blog llamado Academia de Inversión, que lancé a finales de 2012. Mi objetivo con el blog era servir de ayuda para aprender a invertir en Bolsa a través de método de inversión más seguro y rentable: el value investing. Ese objetivo no ha cambiado desde el primer día.

Con el tiempo, este pequeño proyecto se fue haciendo más grande. Aunque no era mi idea inicial, la demanda de los lectores me animó a lanzar mis cursos en los que enseño a ahorradores particulares a invertir en bolsa como profesionales. Desde que salieron, más de 15.000 personas se han apuntado a mi Curso Gratuito de Introducción a la Inversión en Bolsa y más de 200 han aprendido a gestionar sus ahorros de forma profesional a través de la formación avanzada. Han sido un éxito rotundo, superando todas mis expectativas.

Mi último proyecto ha sido el lanzamiento de un podcast de inversión: Value Investing FM, que presento junto con Adrián Godás, amigo y colaborador de Academia de Inversión. Es un podcast semanal, que trata sobre inversión en Bolsa y value investing, como su nombre indica. Nuestro objetivo es ayudar con él a los ahorradores que quieren sacarle partido a ese dinero que tanto cuesta ganar y ahorrar. El podcast está disponible a través del blog, iTunes, iVoox y YouTube.

Mi objetivo a corto y medio plazo es seguir ofreciendo formación de la máxima calidad. Este año he podido contar con colaboradores de primer nivel, como Jesús Domínguez del fondo de inversión Valentum, que impartió un curso de inversión con opciones aplicado al value investing. Espero poder seguir contando con nuevos colaboradores de tanto nivel en el futuro y mejorando todavía más la oferta formativa.

Por último, no descarto a medio plazo compaginar la formación de inversores con el asesoramiento financiero independiente para aquellas personas que quieren rentabilizar su dinero a través de la inversión en bolsa, pero no tienen tiempo o ganas para dedicarse a ello. Tampoco descarto la posibilidad de gestionar un fondo de inversión, si considero que es el momento adecuado y logro el apoyo necesario que se requiere.

MOI: ¿Cuál es tu criterio de inversión? ¿Cómo ha ido evolucionando con el tiempo?

Lodeiro: Mi criterio de inversión, como es habitual, ha ido evolucionando a lo largo del tiempo.

Hace 10 años, cuando empecé a invertir, seleccionar inversiones no era muy complicado. En esa época, con las grandes caídas de las Bolsas tuve la oportunidad de comprar algunas de las mejores compañías a precios de ganga. En esos momentos no había que elegir entre empresas de gran calidad y empresas muy baratas, ya que muchas empresas cumplían con ambos criterios.

A medida que el mercado se fue recuperando, era cada vez más complicado encontrar empresas de gran calidad a precios de saldo. Fue en esos momentos en los que cometí varios errores intentando comprar empresas que todavía podían tener un alto potencial, pero asumiendo un riesgo mayor. Este riesgo procedía tanto de factores intrínsecos de las empresas, como un modelo de negocio menos sólido y mayor endeudamiento, como del hecho de salir totalmente de mi círculo de competencia.

Como siempre digo: es normal y aceptable cometer errores de inversión. No obstante, lo que es totalmente inaceptable es no aprender de ellos. Gracias a estos errores aprendí que no sólo hay que buscar generar una buena rentabilidad, sino que también es necesario buscar empresas con modelos de negocio sólidos dentro del círculo de competencia de cada inversor. Por supuesto, hay que intentar que este círculo de competencia vaya creciendo con el paso del tiempo a medida que se va ganando experiencia.

Mi filosofía de inversión se basa en comprar empresas rentables, seguras y que coticen a buen precio. Odio poner en riesgo ese dinero que tanto cuesta ganar y ahorrar.  Para ello, busco empresas con ventajas competitivas sostenibles, que coticen con un margen de seguridad atractivo. Es lo que se suele denominar estilo quality o wide moat. No obstante, no descarto invertir en empresas que no se amolden a este estilo siempre que su rentabilidad potencial compense el riesgo asumido. Eso sí, mis inversiones en empresas de menor calidad están mucho más diversificadas que en las empresas de alta calidad, en las que me gusta concentrar más la cartera.

Con relación a los sectores en los que me gusta invertir, tengo un sesgo positivo de cara al sector tecnológico, ya que es un sector que sigo en su día a día. En cambio, evito invertir en los sectores bancario y asegurador, así como en buena parte del sector salud. El motivo es que están muy alejados de mi círculo de competencia.

Por último, con relación a mi exposición al mercado, hasta el momento sólo he invertido a largo. No obstante, no descarto empezar a posicionarme corto en casos claros de sobrevaloración en los que puedan existir catalizadores a corto plazo.

MOI: ¿Cómo generas ideas de inversión?

Lodeiro: Utilizo varias fuentes de generación de ideas.

Por un lado, siempre intento estar con los ojos bien abiertos en el día a día. Esto me ayuda a encontrar empresas con información de primera mano. Es uno de los métodos de generación de ideas que recomienda Peter Lynch en su libro Un Paso por Delante de Wall Street. No obstante, es importante no caer en el simplismo; que un producto o servicio esté triunfando en el mercado no implica necesariamente que invertir en acciones de la empresa que lo proporciona sea una buena idea.

Además, recibo muchas ideas a base de debatir con otros inversores, tanto gestores profesionales como inversores individuales. Citando de nuevo a Peter Lynch:

La Bolsa no es como el golf, en la Bolsa los inversores aficionados pueden batir a los profesionales.

Estos últimos meses he podido tomar ideas que mis alumnos de la formación avanzada han empezado a generar y compartir en los grupos de debate que tienen a su disposición. Como formador, ver cómo mis alumnos empiezan a generar ideas de gran calidad es algo que me hace sentir muy orgulloso.

Por último, también me fijo en las carteras y los movimientos algunos de inversores profesionales. En estos casos, en primer lugar, lo que hay que hacer en estos casos es elegir con cuidado a qué inversores seguir. No debemos olvidar que, aunque parezca sorprendente, más del 90% de inversores profesionales no logra batir a su índice de referencia. Una vez realizado nuestro proceso de selección de inversores de referencia, debemos analizar las ideas que nos ayuden a generar. Es importante no copiar a ciegas, sino tomar ideas para realizar nuestro análisis reguroso y llegar a conclusiones propias. Los atajos no suelen llevar a buen puerto en el mundo de la inversión en Bolsa.

MOI: ¿Qué tanta importancia le das al management? ¿Cómo valoras al management? ¿Algún CEO que admires personalmente?

Lodeiro: Le doy una importancia muy alta al análisis de los equipos gestores. De hecho, tengo más de 20 preguntas centradas en el análisis de los equipos gestores dentro de la checklist que aplico en mis análisis.

Entre otras cosas, busco equipos gestores con una estrategia coherente que busque maximizar la creación del valor para los accionistas a largo plazo. Me gusta que la expliquen de forma clara, sin usar las típicas expresiones vacías de contenido que por desgracia son tan comunes hoy en día en los informes anuales. También busco otras cualidades como la honestidad, una asignación correcta del capital, un sistema de compensación sensato y visión a largo plazo. Por último, siempre ayuda que el equipo gestor tenga una participación relevante dentro del accionariado, ya que fomenta la alineación de intereses entre ellos y el resto de los accionistas de la compañía.

Uno de los CEO’s a los que más admiro es a Jeff Bezos, CEO de Amazon. Posiblemente sea el mejor gestor del este siglo. Cumple con todo lo busco con creces: tiene una estrategia coherente que busca maximizar la creación del valor para los accionistas a largo plazo, la explica de forma clara; es honesto, su forma de asignar capital ha sido excelente, tiene un sistema de compensación sensato y una visión a muy largo plazo. No haber invertido en Amazon es probablemente uno de mis mayores errores por omisión. Otros ejemplos de gestores que cumplen mis requisitos de forma sobresaliente son Warren Buffett, que no necesita presentación para los lectores de MOI Global; y Mark Leonard, presidente y CEO de Constellation Software.

Otros gestores que destacaría dentro de las empresas españolas cotizadas son Eduardo Santos-Ruiz, presidente y consejero delegado de Barón de Ley y Tino Fernández, presidente y consejero delegado de Altia.

MOI: ¿Hablas con el management de la empresa?

Lodeiro: Hablar con el equipo gestor de empresas que se están analizando puede ser un arma de doble filo. Es cierto que en algunos casos puede ayudar, pero también puede ser perjudicial. No debemos olvidar que los gestores suelen ser expertos en convencer a la gente de las bondades su negocio, por lo que hablar con ellos puede llevarnos a tener una visión edulcorada de la realidad de la empresa.

He hablado en alguna ocasión con el equipo gestor de empresas en las que he invertido, pero sólo para resolver alguna duda concreta. Por ejemplo, me suele interesar conocer los criterios en los que se basan para tomar decisiones sobre asignación de capital.

MOI: ¿Cómo encuentras el equilibrio en tu cartera entre la concentración de tus mejores ideas y la diversificación necesaria para controlar el riesgo de caídas?

Lodeiro: A la hora de diversificar, tengo en cuenta dos factores, que son el potencial de revalorización y el riesgo de la inversión. Dentro del riesgo, también tengo en cuenta dos factores que son: el riesgo de la empresa en la que invierto y el riesgo de equivocarme en mi tesis de inversión.

Con base a esto, lo que hago es concentrar mis inversiones en empresas con alto potencial de revalorización y bajo riesgo. Este riesgo debe estar controlado, por un lado, a nivel intrínseco de empresa, por tratarse de empresas con modelos de negocio sólidos; alta certidumbre, bajo endeudamiento, ventajas competitivas sostenibles y un equipo gestor de primer nivel. Por último, también debe estar controlado el riesgo de equivocarme. Para ello, intento concentrar mis inversiones en aquellas compañías que se encuentren dentro de mi círculo de competencia y aquellas cuyo margen de seguridad sea mayor.

El resto de mi cartera está compuesta por empresas que no cumplen con creces alguno los tres criterios expuestos, contando con un peso menor. Puedo contar con posiciones menores en empresas de gran calidad y menor potencial o en empresas de alto potencial pero mayor riesgo, ya sea porque la calidad de los negocios no sea especialmente alta, porque tengan más deuda de la recomendable o porque estén alejados de mi círculo de competencia.

Actualmente cuento con aproximadamente 20 empresas en cartera, pero mis 4 primeras posiciones concentran casi el 50% del valor total. Esta es mi forma de equilibrar la concentración en mis mejores ideas con la diversificación de la cartera.

MOI: Cuéntanos sobre uno (o un par) de tus mayores errores de inversión. ¿Alguna empresa que te hayas arrepentido de no haber comprado?

Lodeiro: Uno de los mayores errores por omisión, dejando de lado el ya comentado de Amazon, es el de Walt Disney Company. Estuve tentado a comprar acciones de la compañía a principios de 2009, cuando se encontraban por debajo de US$20. Aunque consideraba que la empresa era de gran calidad y contaba con un gran potencial de revalorización, opté por esperar en vez de comprar. Como la situación económica era muy complicada, consideraba que la caída de ingresos y beneficios en su división de parques temáticos haría que la acción pudiese caer más todavía en las siguientes presentaciones de resultados. No obstante, a pesar de que tenía razón acerca de caída de beneficios en sus parques temáticos, la acción empezó a su subir a medida que el mercado se daba cuenta de que Disney estaba cotizando a un precio muy bajo con relación a la calidad de su negocio. Con el tiempo, las acciones de la compañía llegaron a superar los US$100 por acción. Aprendí que el mejor timing para comprar una empresa de calidad es cuando cotiza a un precio atractivo. Suele haber pocas oportunidades de este tipo, por lo que no se deben desperdiciar.

Además de cometer errores de omisión por no comprar el momento adecuando, también los he cometido por no vender en el momento adecuado. En el caso de Harley Davidson, sí que aproveché la oportunidad cuando cotizaban a precio de derribo. Compré acciones en momentos de máximo pesimismo, cuando cotizaba por debajo de US$10 por acción a principios de 2009. Mi error, en esta ocasión, fue no vender en el momento adecuado, cuando llegaron a superar los US$70 por acción en 2014, cotizando por encima de lo que podría considerarse un valor razonable para la compañía. En este caso, en vez de vender, lo que hice fue aguantar y no ser estricto con la operativa. Esta vez aprendí la misma lección, pero al revés. No se deben desperdiciar las oportunidades cuando el Sr. Mercado te ofrece comprar tus acciones a un precio de máximo optimismo.

Estos son sólo dos ejemplos de errores que cometí en el pasado, pero ha habido más en estos últimos 10 años y estoy seguro de que habrá más en el futuro. Quiero insistir en que cometer errores es algo normal, forma parte de la vida del inversor. Lo que no está permitido es no aprender de los errores. Por ese motivo, cada vez que cometo uno, lo que hago es revisar mi checklist para mejorar el proceso de análisis y no tropezar dos veces con la misma piedra, ya sea por comisión u omisión.

MOI: ¿A cuáles de los grandes inversores admiras más y por qué?

Lodeiro: Aunque es complicado elegir, me decantaría por el tándem formado por Warren Buffett y Charlie Munger. Sé que es una respuesta poco original, pero posiblemente sean los inversores a los que más admiro y que más han marcado mi estilo de inversión. Tuve el placer de verlos en directo en 2015 al asistir a la Junta Anual de Berkshire Hathaway gracias a ganar un concurso en Finect, la red social para inversores. Lo que más me impresionó fueron las respuestas de Munger, que hicieron que me convirtiese en un ferviente admirador suyo desde ese día. Tanto Buffett como Munger son ese tipo de personas que admiras más, tanto a nivel profesional como a nivel personal, a medida que vas conociendo mejor. Este año 2018 tendré el honor de viajar de nuevo a Omaha para verlos en directo una vez más.

Otros inversores que admiro y que han influido mucho en mi estilo de inversión han sido el ya nombrado Peter Lynch, autor de Un Paso por Delante de Wall Street y Batiendo a Wall Street; Pat Dorsey, autor de El Pequeño Libro que Genera Riqueza y; Howard Marks, autor de Lo Más Importante para Invertir con Sentido Común. Todos ellos son excelentes inversores con libros que no pueden faltar en la biblioteca de cualquier inversor.

MOI: Menciona un par de libros que hayas leído recientemente y que te hayan otorgado nuevos conocimientos para mejorar como inversor.

Lodeiro: Uno de los libros que más me han gustado de los que he leído el último año ha sido Quality Investing de Lawrence Cunningham, Torkell Aide y Patrick Hargreaves. Es un libro que representa muy bien mi estilo de inversión, centrado en buscar empresas de calidad, con ventajas competitivas duraderas. Considero que el libro es el complemento perfecto de El Pequeño Libro que Genera Riqueza de Pat Dorsey. Eso sí, de momento sólo está disponible en inglés.

Otro libro que estoy terminando y que considero que me va a ayudar mucho de cara mi proceso de trabajo es Deep Work de Cal Newport. El libro trata sobre la importancia de centrarse y evitar distracciones a la hora de realizar procesos de requieren de una concentración intensa, como pueden ser los análisis y valoraciones de empresas. Fue un regalo de Víctor Morales, gestor del fondo Prime Value, así que aprovecho desde aquí para mandarle un fuerte abrazo y desearle mucha suerte en su nueva aventura profesional.

MOI: ¿Algo más que quisieras agregar para nuestros miembros?

Lodeiro: Para aquellos que quieren empezar a invertir en Bolsa, les recomendaría que dediquen tiempo a formarse antes de poner su dinero a trabajar. Para personas que estén empezando, suelo recomendar mi Curso Gratuito de Introducción a la Inversión en Bolsa, que considero ideal para tener una base sólida sobre inversión en Bolsa y value investing. También recomiendo a que no paren de leer, ya que los libros son una de las inversiones más rentables que se pueden hacer en esta vida.

Además, animo a todos a seguir nuestro podcast, Value Investing FM, en el que ayudamos a los ahorradores a sacarle partido a ese dinero que tanto cuesta ganar y ahorrar.

También me gusta hacer una advertencia: para las personas que busquen ganar mucho dinero en poco tiempo de forma fácil y rápida, la Bolsa no es el lugar adecuado. Aprender a invertir en bolsa requiere tiempo y esfuerzo. Eso sí, a largo plazo, sin duda, vale la pena.

Por último, me gustaría felicitar a MOI Global por su gran trabajo a la hora de ayudar a promover la cultura financiera, algo especialmente necesario en países de habla hispana.

MOI: Muchas gracias Paco, por compartir tu sabiduría y experiencia con nuestros miembros.

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