A finales de 2016, Shai Dardashti, director general de The Manual of Ideas, tuvo el placer de sentarse para tener una conversación exclusiva con Michael van Biema, fundador y director de van Biema Value Partners, firma establecida en 2004. Basada en la Ciudad de Nueva York, la firma adopta una filosofía de inversión a largo plazo orientada a valor, mientras está buscando asignar capital excepcionales a gestores de inversión. Esto último tal vez puede ser menos conocido en el mundo de las inversiones, ya que típicamente gestionan una base relativamente pequeña de activos y evitan ser el centro de atención.

Antes de fundar van Viema Value Partners, Michael fue miembro de la facultad de la Escuela de Negocios de Columbia, desde 1992 hasta 2004, donde impartió clases de MBA, incluyendo un curso sobre value investing.

(Esta entrevista ha sido editada por motivos de espaciado y claridad).

The Manual of Ideas: Cuéntanos sobre la premisa de tu último libro, Concentrated Investing.

Michael van Biema: Antes de hacerlo, quiero agradecer a mis co-autores, Allen Benello y Tobias Carlisle, por haber contribuido en gran medida al contenido y calidad del libro.

La premisa principal en realidad dio origen gracias a un viaje en taxi que hicimos Allen Benello y yo hace dos años y medio. Nos encontrábamos discutiendo qué es lo que hace grande a los gestores (de inversiones). Yo estoy en el negocio de la selección de gestores y Allen dirige su propia firma de gestión de dinero. Habíamos notado de forma independiente que muchos analistas muy inteligentes, y de alta calidad, quienes son muy buenos analizando compañías individuales, no necesariamente generan grandes rentabilidadesa largo plazo. De hecho, parece que no hay mucha correlación entre lo que pensamos sobre las habilidades de un inversor individual del de un analista puro o una empresa individual; las perspectivas fundamentales bottom-up y algunos gestores que han producido rentabilidades mediocres y algunos gestores que han producido rentabilidades alucinantes y extraordinarias.

Estábamos discutiendo potenciales explicaciones para ello, y una de las cosas con las que nos topamos fue que las personas -gestores y también inversores en fondos- es que aman hablar sin cesar sobre sus posiciones, pero realmente no pasan tanto tiempo pensando sobre cómo construir una cartera de inversión. Algunos sienten que la construcción de una cartera es más como un arte oscura. Estaríamos de acuerdo hasta cierto punto, pero observamos que la mayoría de los realmente grandes inversores a largo plazo que conocemos, gestionan carteras muy o extremadamente concentradas; así que se nos ocurrió la idea de que valdría la pena estudiar la función de la concentración de una cartera para generar rentabilidades extraordinarias a largo plazo, lo cual en realidad es el génesis del libro.

MOI: El libro tiene nueve capítulos. Mencionas a ocho grandes inversores y tiene un resumen al final. ¿Qué es lo que une a estos ocho inversores?

van Biema: Todos son inversores concentrados, variando un poco en el nivel de concentración. Algunos (son) extremadamente concentrados que típicamente sólo tienen cuatro o cinco posiciones en sus carteras en cualquier momento dado. La otra cosa importante que los une es que han batido al índice relevante por periodos largos de tiempo, la mayoría de ellos con periodos de bajas rentabilidades por también periodos prolongados. Estamos hablando de periodos de 30 años durante los cuales han batido al índice por mucho un 8 % anual durante el periodo completo de 30 años, pero también han presentado bajas rentabilidades por periodos de cinco, seis o siete años.

La última cosa que los une, la cual es importante, es que casi todos ellos básicamente gestionan fuentes independientes de capital. No tienen estructuras típicas que tiene la gestión de dinero, donde son dependientes de un gran número de instituciones o un gran número de individuos u oficinas familiares que les dan el capital. Un ejemplo es Lou Simpson, quien por varios años gestionó el float del negocio asegurador de Berkshire Hathaway, Geico, y básicamente estaba comprometido con un sólo hombre, Warren Buffett, por su fuente de capital, la cual obviamente no era semi-permanente, sino una fuente permanente de capital.

MOI: El capítulo 3 está titulado Kelly, Shannon, and Thorpe: Mathematical Investors. Has descrito a Warren Buffett como un inversor value estilo “Kelly-betting”. Por favor cuéntanos más sobre este criterio llamado Kelly.

van Biema: El critero Kelly es básicamente una formulación matemática desarrollada originalmente al apostar en Las Vegas o en situaciones de apostar. La consulta por la fórmula fue, ¿qué tan grande debería hacer una apuesta si conozco la probabilidad aproximada de un resultado positivo o negativo? Lo notable de la Fórmula Kelly: necesita ser modificada para lidiar con un escenario de inversión en contraposición de un escenario de apuestas, el cual algunas personas fracasan al hacerlo, desafortunadamente. Lo notable es que genera muchas apuestas de gran tamaño si las probabilidades son inclusive relativamente pequeñas a favor de un resultado positivo.

Una de las cosas que me sorprendió al echarle un vistazo a la Fórmula de Kelly es que el tamaño de las apuestas (las apuestas que los gestores típicamente hacen) son en realidad notablemente pequeñas. La otra cosa que fue sorpresiva es que muchos inversores con los que hablamos para entrevistar, en realidad hicieron este tipo de enormes apuestas (estilo Kelly), inclusive con una infinita probabilidad relativa de tener un “ganador” en una inversión en particular. Una de las cosas que una persona dice en el libro es, que inviertas únicamente en un número pequeño de inversiones particulares y cuando encuentres una inversión que parezca que tiene una probabilidad decente de un resultado positivo, pon un montón de tu dinero a trabajar. De hecho, la mayoría de la gente que entrevistamos siguen ese tipo de proceso de pensamiento.

MOI: ¿Puedes dar más detalles sobre tu comentario de que la Fórmula de Kelly necesita ser modificada para inversiones en contraposición a propósitos de apostar?

van Biema: La Fórmula [original] de Kelly básicamente trata con la tirada del dado, donde apuestas una cierta cantidad de tu dinero en un resultado particular, y ganas o pierdes. Cuando estás tratando con inversiones, obviamente no tienes una victoria completa o una pérdida completa, al menos la mayor parte del tiempo. También tienes múltiples apuestas al mismo tiempo. Si estás gestionando una cartera, inclusive si es uao pequeña con cinco o seis acciones, necesitas modificar la Fórmula de Kelly ya que no estás apostando en un sólo caso particular.

MOI: ¿Cómo piensan los fondos con los que trabajas sobre aplicar la Fórmula de Kelly?

van Biema: Algunos de ellos intentan utilizar la Fórmula de Kelly o modificaciones de ella al calcular el tamaño de sus posiciones.

Esa es una pequeña minoría de los fondos con los que trabajamos. El problema es, claro está, que es linda en teoría. En la práctica, tienes que asignar probabilidades a [los resultados], y cuando comienzas a asignar probabilidades, entonces de todos modos haces muchos juicios cualitativos. Los fondos con los que trabajamos tienen carteras relativamente pequeñas; creo que la más grande tiene típicamente entre 30-35 posiciones, lo cual sigue siendo relativamente concentrada. Una gran mayoría de gestores probablemente caigan en el rango de 10-20 posiciones, y tenemos algunos gestores que caen en la categoría del rango de menos de diez posiciones. Ellos efectivamente, toman apuestas muy grandes: apuestas que asustarían al típico inversor institucional.

Tuvimos a un gestor japonés en la oficina esta mañana, y tiene alrededor del 25 % de su cartera en una sola posición. Él piensa que esa posición tiene una alta probabilidad de tener un buen resultado final, y está dispuesto a poner un cuarto de su cartera en esa única posición. Para la mayoría de los “inversores profesionales”, [esta sería] una aterradora perspectiva. Sin embargo, si lees los trabajos de Buffett o John Maynard Keynes; o por supuesto, los trabajos de Ben Graham: todos ellos mencionan que el concepto de diversificación por el bien de seguridad no siempre es lo que parece. Desde un punto de vista puramente matemático, a medida que diversificas, tu riesgo de pérdida es reducido y la variabilidad de la cartera también es reducida. La mayoría de las personas cuentan la variabilidad como riesgo, pero Buffett y Munger, son famosos por particularmente  decir que lo que realmente provoca que una cartera tenga riesgo es la gente que invierte en muchos valores y realmente no hacen un análisis profundo y de calidad en unas cuantas posiciones que piensen que tienen una buena oportunidad de generar rentabilidades.

MOI: El capítulo 7 se enfoca en el Grinnell College: “Concentration and Long-Term Investing for Endowment.”

van Biema: La persona quien se hizo cargo del endowment de Grinnell, en realidad resultó que es amigo de Warren Buffett, pero no a través de relación alguna que tenga que ver con las inversiones. Ambos simplemente eran grandes fanáticos del beisbol, pero obviamente siguieron la misma escuela de pensamiento. Su frase es una de las mejores del libro: no inviertas a menos que pienses que hay una muy alta probabilidad de que recibirás una rentabilidad positiva. Mientras tanto, espera tu tiempo y ten paciencia. Lo que él dice es: “Siéntate y no hagas nada”, lo que es algo que también Alan Kahn, un reconocido inversor value y quien está en mi Junta Directiva, le dice a la gente. Él dice, tengan Sitzfleisch, lo que es el equivalente al alemán de sentarse en tu trasero y no hacer nada.

Para la mayoría de inversores, esa es la cosa más complicada de hacer. La mayoría de las personas perciben la actividad como hacer algo y lograr algo. Si platicas con muchos de los grandes value investors que hay, muchos de ellos te dirán, que lo que hacen es que se encierran en una habitación pequeña todo el día y esperan a que encuentren realmente una grandiosa idea. Mientras tanto, no hacen nada de trading y dejan un buen porcentaje de su cartera en liquidez. Realmente están buscando una buena idea para balancearse, como famosamente lo ha dicho Buffett en el pasado.

MOI: Tu libro también retrata a Kristian Siem…

van Biema: De hecho, él era amigo de Allen Benello, uno de mis co-autores. Mucha gente fuera de los EE.UU. conoce a Kristian Siem. Él es considerado el Warren Buffett de Noruega. Su habilidad principalmente se enfoca en las áreas de exploración de petróleo y embarque. Él es bien conocido en Noruega pero también en el resto de la región nórdica por haber construido un conjunto enorme de negocios exitosos y una fortuna personal por haber hecho apuestas concentradas enormes; pero casi exclusivamente en las áreas de petróleo, particularmente en la exploración de aguas profundas, así como embarques y líneas de cruceros. Él efectivamente dirige capital permanente, el cual es básicamente su propio dinero, en un tipo de estructura de fondo cerrado. Durante sus 30 años de carrera, por lo general, ha tenido cuatro o cinco inversiones en cualquier momento. Comenzó con algo alrededor de US$12 millones o tal vez menos que eso. Ahora sus activos son de más de US$3 mil millones. Tuvo un interés compuesto, al menos un buen periodo de su carrera, por encima del 30 % anual.

MOI: Dedicas el Capítulo 9 al temperamento de los inversores concentrados. ¿Qué has descubierto que es la mejor práctica?

van Biema: Es difícil decir que uno puede tener un temperamento de “mejor práctica”. Uno nace con un temperamento particular, pero hay ciertas cosas que uno puede hacer para controlar el temperamento natural de uno, al menos en algunos casos. Algunas personas, francamente, no son aptos para ser grandes inversores value en el largo plazo. No es la única manera de hacer dinero en nuestro negocio. No afirmamos que lo sea, y advertimos a la gente de que, si no tienen el temperamento idóneo, se alejen porque de otra manera la inversión concentrada también puede ser una excelente forma de perder bastante dinero. Debes tener un montón de paciencia y debes tener este balance fino, este balance al filo de la navaja entre la autoconfianza y la humildad, el cual es difícil.

Una de mis historias favoritas en el libro es la de Glenn Greenberg. Lou Simpson incluso se las arregló para que Glenn desayunara con Warren Buffett en el cumpleaños 50 de Glenn. Glenn recién había comenzado a invertir en compañías de TV por cable y estaba muy emocionado por su inversión en esta empresa de TV por cable. Si recuerdo correctamente, alrededor del 40 % de su cartera estaba en empresas de TV por cable y quería la opinión de Warren. Se sentaron en el desayuno y Glenn inmediatamente lanzó su pitch entusiasta sobre las compañías de TV por cable. Warren lo interrumpió y le dijo: “una completa pérdida de tiempo”. Después de ello pasó a otro tema. Así que, Glenn Greenberg tenía un 40 % de su fondo, el cual no tenía una gran cantidad de fondos en aquel tiempo, y Warren Buffett acababa de decirle que su inversión principal era mediocre.

A pesar de eso, cuando Glenn se fue del desayuno, no se apresuró y vendió sus compañías de TV por cable como seguramente la mayoría habría hecho. Él dijo: “Respeto a Warren. Respeto su perspicacia para la inversión, obviamente, pero pienso que en esta situación en particular él no entiende las verdaderas dinámicas de la industria de la televisión por cable.” Glenn mantuvo las compañías de TV por cable en su cartera y resultaron ser una enorme victoria para él. No hay tantas personas que cuando escuchan a Warren Buffett decirles que han hecho una inversión mala, se rehusarían a cambiar de opinión y continuar manteniendo su inversión. A eso me refiero con “al filo de la navaja”.

La otra parte de al filo de la navaja es si te vuelves muy engreído y tienes una cartera muy concentrada y no has hecho tu tarea o las cosas no se desarrollan como lo pensaste que lo harían, puede ser un gran revés. Dicho eso, la mayoría de las personas de las que hablamos en el libro han tenido al menos uno, o en algunos casos, grandes reveses durante el transcurso de sus carreras. Decir que eres un inversor concentrado no es lo mismo que decir que siempre vas a hacerlo bien.

Había otro estupendo inversor del que escribimos quien hizo grandes apuestas por todo el mundo, quien desafortunadamente no nos permitió incluir su capítulo en el libro, pero básicamente hizo un número enorme de apuestas exitosas; pero también hizo varias enormes apuestas poco exitosas. No es un paseo fácil y llano, y como decía Lou Simpson, lo hizo muy bien en el largo plazo, pero tuvo al menos un periodo de siete años donde no batió al índice de manera significante. La mayoría de las personas lo hubieran despedido como gestor. Afortunadamente, la persona a la que le reportaba era Warren Buffett, y Warren obviamente entendió las dinámicas de una cartera concentrada.

Un artículo que recomiendo mucho a las personas que están interesadas en este campo está basado en una charla que dio Buffett en la Universidad de Columbia, llamada The Superinvestors of Graham and Doddsville. La conclusión a la que llegó Buffett es que los mejores inversores a largo plazo pueden tener periodos significantes de bajas rentabilidades. La otra cosa interesante es que los inversores value —y todos aquellos que fueron inversores en el mercado de EE.UU.—, tienden a no correlacionarse. Son un montón de egocéntricos, estrafalarios y tercos que hacen sus propias cosas, pero si son buenos en ello, seleccionan acciones que el otro no tiene en su cartera. Tienden a no hablar entre ellos, así que no hay algún tipo de efecto de hedge fund, y es interesante indicar las diferencias entre este grupo de inversores y muchos otros inversores que la gente ha notado que tienen ciertos defectos.

MOI: Si pudiéramos explicar con detalles las lecciones que compartes en Concentrated Investing, y lo que has aprendido al dirigir van Biema Value Partners, ¿qué tanto tienen en común?

van Biema: Hemos estado seleccionando gestores ahora por cerca de 12 años. Comencé esta firma después de haber enseñado en Columbia durante 12 años. Lo que me inspiró para comenzar la firma fue que tenía un estudiante talentoso a quien le ayudé junto con Mario Gabelli y Bruce Greenwald, a montar su negocio. Él dirigía un fondo pequeño enfocado en microcaps y le fue extremadamente bien hasta que su fondo se volvió muy grande debido a su éxito. El éxito engendra el tamaño, y el tamaño eventualmente engendra la mediocridad en la mayoría de los casos. Debes tener mucho cuidado sobre el crecimiento de tu fondo, lo cual es una de las razones por las que preferimos pequeños gestores y preferimos invertir sumas potencialmente enormes de dinero al distribuir ese dinero sobre una cantidad de pequeños gestores. El campo de la gestión de dinero ya es un campo muy difícil: un campo competitivo, y tener una enorme cantidad de activos o inclusive una cantidad más grande de activos hace que sea muy difícil. Nuestra estrategia es enfocarnos en gestores pequeños y concentrados y poner dinero con ellos, lo cual tiene el beneficio de que puedes gestionar una cantidad decente de capital y no te encuentras con el problema de tener rentabilidades limitadas debido al tamaño.

Una de las cosas que conocía, pero no en la misma medida de lo que estoy ahora después de haber sido ayudado a escribir el libro, es que es una buena cosa para un gestor, que tenga mucha confianza en una posición en particular y hacer una gran apuesta en una posición en particular. Los tamaños de las apuestas que señala la Fórmula de Kelly son significantemente mayores de lo que pensé que era razonable cuando empecé esta empresa. En los viejos tiempos creía que una posición en tu cartera del 12-15 % era una posición muy grande. Ahora estoy perfectamente bien con un gestor que toma una posición del 25-30 %, lo cual es algo que aterrorizaría a la mayoría de los grandes inversores institucionales o consultores. Las verdaderas grandes oportunidades no ocurren con frecuencia, y cuando encuentras una oportunidad con una razonable y alta probabilidad de obtener una rentabilidad maravillosa y hay un riesgo muy bajo de caída, quieres acumular en esa posición.

Hablar sobre estos grandes inversores en el libro, descubrimos que la mayoría de ellos juegan exactamente ese juego. Pueden parcialmente estar en liquidez, o totalmente en liquidez por periodos de tiempo. Entonces, un par de ideas llegarán y ellos harán estas apuestas enormes y concentradas. En ocasiones estarán en esas posiciones por un largo periodo de tiempo. Por ejemplo, Nike fue una posición en la que Lou Simpson entró muy temprano. Él realmente compró y vendió la posición durante un periodo muy largo de tiempo. No sé si diría esto, pero desde mi propia experiencia al invertir, después de haber estado invertido en una compañía por un largo periodo de tiempo, comienzas a comprender el ritmo de la empresa y tienes un presentimiento de cuando la empresa está cara o barata. Ese es exactamente el juego que jugaba Lou Simpson con Nike, un juego muy exitoso por probablemente un periodo de 20 años.

MOI: Después de haber perfilado ocho inversores en el libro y haber revisado varios miles profesionalmente, ¿existen patrones de cómo la gente se mete en problemas?

van Biema: Tienden a anclar sus pensamientos de muchas maneras. Quiero decir, tienen una inversión en un tipo de situación similar que ha funcionado realmente bien. Piensan que tienen una situación paralela, por lo que no hacen tanto trabajo, y asumen que las situaciones funcionarán de una manera similar. Están en diferentes industrias, o la dinámica es diferente, o el tiempo es diferente, y ellos simplemente no funcionan de la misma manera.

Todos tenemos una proclividad de acordarnos de nuestro primer amor, y esos primeros amores son los que producen las mayores rentabilidades para nosotros en cierto sentido, así que los recuerdas. Dices: “Ha, aquí hay otra situación estupenda”, y en ocasiones estás en lo cierto, sí es otra situación estupenda y en ocasiones es un muy buen paralelo. En ocasiones tiendes a creer que es un buen paralelo, pero no piensas lo suficiente y te das cuenta de que hay unos bordes ásperos desapercibidos de una situación en particular. Es realmente duro para las personas de superar ese sesgo particular. Obviamente, hay toneladas de material sobre sesgos conductuales, pero ese es uno de los sesgos que he visto que caen los gestores con más frecuencia que muchos de los demás.

MOI: Buffett describe a los grandes inversores como máquinas de aprendizaje. ¿En qué formas has aprendido y en qué formas han aprendido los gestores con los que trabajas?

van Biema: Mi ejemplo favorito de máquinas de aprendizaje son los chicos que están en mi Junta Directiva, los cuales son value investors renombrados y se han dedicado al value investing durante toda su carrera, usualmente durante treinta años o más. Un ejemplo es Chuck Royce, cuya oficina está en el mismo edificio que la de nosotros. Lo he visto irse de su oficina los viernes por la tarde, y siempre lleva consigo dos bolsas grandes llenas de informes anuales, revistas sobre industrias, 10K’s, 10Q’s, y otros documentos financieros. Se va a su casa durante el fin de semana, y su manera de relajarse es beber una copa de vino, sentarse, y leer ese material. La mayoría de las personas que conozco salen a jugar tenis, golf; jugar con sus hijos y no son absolutamente apasionados.

Buscamos gestores que son completamente apasionados de la inversión y preferirían estar estudiando balances en vez de hacer otras cosas durante las horas que están despiertos. Eso es un criterio muy importante. Es importante recordar que: a) este campo atrae a un montón de personas realmente inteligentes, y, b) es brutalmente competitivo. Cualquier posición que estés mirando —al menos que sea una minúscula microcap en Mongolia— hay por lo menos cinco o diez personas muy inteligentes que se están fijando en las mismas posiciones, no los analistas que cubren las posiciones sino los buenos inversores. Estás compitiendo con aquellas personas diariamente. Si no comienzas siendo humilde, con el paso del tiempo el mercado te volverá humilde. Aprendes a ser humilde de la manera dura. Es mejor llegar con una buena dosis de humildad en vez de tener que perder mucho dinero para tener que generar humildad.

MOI: Mario Gabelli ha comentado de las grandiosas anécdotas que vienen en el libro. ¿Puedes compartirnos alguna que se te haya grabado en tu mente?

van Biema: Una persona que nunca ha tenido el suficiente reconocimiento como inversor es John Maynard Keynes. Obviamente es reconocido como un economista muy bueno, uno de los grandes economistas de todos los tiempos. Es visto como tal por la mayoría de las personas, pero era un inversor muy activo e, interesantemente, inició como trader de commodities. Pensó que le iría bien como trader porque tenía un conocimiento excepcional sobre los ciclos económicos. Comenzó un fondo y recaudó dinero sobre la base que él gestionaría y haría movimientos de acuerdo a los ciclos económicos, los cuales entendía mejor que cualquier otra persona porque él era un gran economista.

Él hizo eso, pero no una sola vez sino dos, y cada vez perdía el 90 % del dinero de sus clientes. Entonces después descubrió el value investing por su cuenta gracias a Ben Graham, quien hasta donde sabemos, estaba del otro lado del Atlántico escribiendo al mismo tiempo Security Analysis. Es increíble leer en paralelo Security Analysis y los pensamientos de Keynes sobre las inversiones porque ambos presentaron exactamente las mismas nociones; dicho de manera ligeramente diferente, pero está la noción del margen de seguridad; está la noción de la concentración.

Keynes decía que estabas mejor al concentrarte en unas pocas posiciones porque es deshonesto pensar que puedes entender un gran número de posiciones en cualquier momento dado. Estás mucho mejor si encuentras un puñado de posiciones que entiendes muy bien. Keynes fue único en eso ya que hizo una transición completa de ser un trader de commodities a ser un verdadero inversor value. Después de haber hecho eso, pasó a gestionar el endowment de Cambridge durante varios años y generó rentabilidades extremadamente atractivas para el endowment. Antes de eso, tuvo dos estallidos completos.

MOI: Los Capítulos 4 y 5 hablan sobre Buffett y Munger respectivamente. ¿Qué conocimientos obtuviste sobre tu investigación?

van Biema: Es difícil obtener valor agregado al investigar sobre Buffett y Munger ya que ambos han sido analizados ad nauseam. Su creencia en el nivel de concentración era algo que puede no haber salido de la manera más completa antes como lo hace en el libro. Hay frases de Buffett como: “Si tienes un CI muy alto, deberías vender esa parte de tu CI porque no te ayudará en el campo de la gestión de dinero”. Hemos intentado tomar algunas de esas frases famosas y ponerlas en contexto en el enfocado,  value investing concentrado.

Charlie Munger es extremo en su punto de vista de qué tan concentrada debe ser una cartera. Básicamente dice que descubrió que matemáticamente una cartera no debería de tener más de tres posiciones en cualquier momento dado. Esta es la forma en la que él gestiona su propia cartera. No te dice cómo lo descubrió, pero dijo que utilizó cálculos estadísticos y matemáticos básicos para llegar a la conclusión. Dado que es una persona brillante, probablemente tenía algún mecanismo para hacer eso.

MOI: Subtitulaste el capítulo de Greenberg: “Simple, Common Sense Research, and Tennis Shoes”. Por favor, explícate detalladamente.

van Biema: Glenn Greenberg fue estudiante de la licenciatura de inglés en Yale. Su familia era dueña de la cadena Gimbels Department Store, la cual fue dirigida por su tío. Cuando estaba haciendo su tesis, redactó un análisis de Gimbels el cual se lo dio a su tío. El resultado fue que su tío le dijo que jamás lo contrataría para trabajar en la empresa familiar porque la destruiría. Entonces Glenn pasó a ser un mal gestor de dinero, como él dijo. Sentía que la mayoría de las personas en Wall Street gestionaban mal las carteras de sus clientes. Él hizo eso por varios años.

Luego se fue con Arthur Ross, cuyo hijo, extrañamente, es amigo mío. Arthur, según Glenn, era un inversor brillante y gestionaba dinero de una familia adinerada.

Un día, un miembro de esta familia adinerada fue a la oficina de Arthur y dijo: “Oye, Arthur, ¿cómo le haces para generar rentabilidades tan geniales para mi familia? Haces un trabajo asombroso.” Él era uno de los miembros más jóvenes de la familia; estaba tratando de ser adulatorio. Arthur, en su típico estilo beligerante le dijo dos cosas al chico. Una fue: “usar tenis” [tennis shoes], y la otra fue: “largo de mi oficina”.

El chico salió corriendo de la oficina de Arthur y caminó hacia el vestíbulo [preguntándose]: “¿Usar tenis? ¿De qué está hablando este tipo? Debe estar perdiendo la cabeza.”

Así que habló con uno de los analistas que trabajaban con Arthur y le dijo: “Recién tuve esta extraña conversación con Arthur. Fui con él y le pregunté cómo generaba estas rentabilidades tan geniales y me dijo ‘usar tenis’ y ‘largo de mi oficina'”. El analista se rió a carcajadas y dijo: “No dijo usar tenis, dijo diez posiciones (ten issues). Nunca posee más de diez posiciones.”

Ese era parte de su secreto para tener éxito. Él es otra persona que lo hizo extremadamente bien por un largo periodo de tiempo al mantener una cartera concentrada. En un punto, Glenn y sus colegas de Chieftain Capital fueron conocidos por tener siempre menos de diez, y en algunos casos, cinco posiciones.

MOI: Michael, muchas gracias por tus conocimientos.

Esta entrevista fue realizada en 2016

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