Durante el último año, tuve el privilegio de entrevistar a muchos excelentes inversores para mi nuevo libro, The Great Minds of Investing, el cual será publicado el 29 de mayo. El libro presenta perfiles y retratos de 33 inversores de renombre, incluyendo a Warren Buffett, Charlie Munger, Irving Kahn, Howard Marks, Bill Ackman, Marty Whitman, Donald Yacktman, Mohnish Pabrai, Jean-Marie Eveillard, Bill Miller, Thomas Russo, y Joel Greenblatt. Mi socio en este proyecto fue Michael O’Brien, uno de los fotógrafos más reconocidos de los Estados Unidos, quien pasó los últimos cinco años creando impresionantes retratos de los inversores legendarios en este libro.

Lo que me sorprendió una y otra vez mientras trabajaba en el libro fue la profunda influencia que Buffett ha tenido en muchos de los inversores más exitosos de nuestro tiempo. Por ahora, su influencia puede haber eclipsado la de Ben Graham. Aquí, entonces, están algunas de los muchos conocimientos sobre Buffett que los inversores en este libro compartieron conmigo durante nuestras entrevistas.

THOMAS RUSSO:

En 1982, Thomas Russo estaba estudiando leyes y negocios en Stanford cuando Buffett dio una conferencia en su clase de negocios. Russo quedó deslumbrado por la velocidad de la mente de Buffett, su “entrega estrafalaria”, y sus ideas “profundamente pensadas”. Desde ese día, él ha seguido los pasos de Buffett, construyendo un récord de inversión formidable sobre la base de tres ideas cruciales de aquella conferencia reveladora. En primer lugar, Buffett explicó uno de los grandes beneficios de la inversión buy & hold: no pagas impuestos sobre tus ganancias de capital hasta que no vendas. La lección, dice Russo, es que debes “estirar tu horizonte de tiempo” para aprovechar este aplazamiento de impuestos. En segundo lugar, supón que sólo tendrás 20 grandes ideas de inversión en tu vida y, si ese fuera el caso, apuesta en grande en tus mejores ideas. En tercer lugar, dijo Buffett “no puedes hacer un buen trato con una mala persona”. En otras palabras, ten cuidado en asociarte con gestores que realmente buscan servir a los mejores intereses de sus accionistas.

Russo, quien ha sido accionista de Berkshire Hathaway durante 33 años, favorece a gestores que invierten mucho para obtener rentabilidades futuras, incluso cuando estos gastos perjudican sus ganancias en el corto plazo. Él describe este rasgo como la “capacidad de sufrir”. Ningún director ejecutivo personifica esta cualidad más que Buffett. Por ejemplo, invirtió agresivamente para expandir la unidad de Berkshire, GEICO, a pesar de que produjo una pérdida reportada de US$250 para llevar a bordo a cada nuevo asegurado. Su disposición a soportar estas pérdidas a corto plazo le permitió a GEICO atraer millones de nuevos asegurados, aumentando el valor intrínseco de Berkshire en unos US$20 mil millones.

Como Russo me dijo, tendemos a beneficiarnos en la vida cuando “sacrificamos algo hoy” para “ganar algo mañana”. Buffett, el inversor más paciente y racional, entiende perfectamente este principio.

MASON HAWKINS:

Mason Hawkins, presidente y director ejecutivo de Southeastern Asset Management, me dijo que él y Buffett, un viejo amigo suyo, han experimentado una evolución similar. Inspirados por Ben Graham, ambos estaban “centrados cuantitativamente en la primera parte de nuestra historia como inversores”. Eso significaba comprar acciones solo cuando cotizaban por mucho menos que una estimación conservadora de su valor. “En la segunda mitad de nuestro viaje de inversión, los factores cualitativos se han vuelto más importantes”, dice Hawkins. “Y esa misma evolución ha ocurrido en Berkshire.”

Este cambio hacia un enfoque más cualitativo significó que Hawkins y Buffett se enfocaron cada vez más en factores menos tangibles, como si un director ejecutivo es “capaz”, es “amigable con los accionistas”, y “honorable en la forma en la que trata a sus empleados, a su familia y a la sociedad.” Sin embargo, Hawkins admite que estas apreciaciones personales son lo “más difícil”, un problema que quedó vívidamente ilustrado cuando Dell Computer sufrió su polémica privatización. “Evaluamos mal a Michael Dell”, admite Hawkins, que se indignó porque “nos quitaron el negocio a un precio subterráneo.”

Cuando le pregunté a Hawkins qué había aprendido del ejemplo de Buffett más allá del mundo de la inversión, me respondió: “La cosa que más admiro de él es su pasión por saber dónde están sus fortalezas y mantener su concentración en esas fortalezas. Creo que un buen ejemplo es entregarle sus activos a Bill Gates y Melinda Gates, para que pueda seguir invirtiendo y gestionando Berkshire. Creo que su disciplina y claridad de pensamiento son las más excepcionales.”

JOEL GREENBLATT:

Cuando Joel Greenblatt estudiaba en Wharton, no estaba convencido de la insistencia de sus profesores de que los mercados son eficientes. Luego, en su tercer año, leyó una historia en una revista sobre Ben Graham que cambió su vida. Greenblatt me dijo que le dio un marco intelectual que era tan “simple y claro que me emocionó mucho”. El mensaje clave: los inversores deben valorar las empresas de forma disciplinada e invertir solo cuando se negocien con un importante descuento. Greenblatt me dijo que Buffett agregó un “giro” vital que “lo convirtió en una de las personas más ricas del mundo: comprar barato es genial, y si puedo comprar buenos negocios a buen precio, incluso mejor.”

Greenblatt dice que “tardó un poco” en obtener el cambio de Buffett, “pero afortunadamente lo conseguí lo suficientemente temprano como para sobrecargar el marco general de Ben Graham.” Armado con estas ideas, Greenblatt fundó Gotham Capital en 1985. En sus primeros 10 años, Gotham tuvo una rentabilidad del 50% anualmente después de gastos y antes de comisiones.

Años más tarde, en The Little Book That Beats The Market, Greenblatt expuso en términos simples lo que funciona a la hora de invertir. Recomendó invertir en empresas con un alto earnings yield y una alta rentabilidad sobre el capital. Tal como explica, estas dos métricas proporcionan una forma práctica de seleccionar acciones que son “baratas y buenas”, una poderosa fusión de Graham y Buffett.

BILL MILLER:

Durante mi entrevista con Bill Miller en sus oficinas en Baltimore, nuestra conversación se centró en el tema de lo que se necesita para ser un inversor exitoso. Miller recordó lo que Buffett había escrito en 2007 sobre las cualidades que buscaba al seleccionar un director general de inversiones. Buffett observó: “El pensamiento independiente, la estabilidad emocional y una profunda compensación del comportamiento humano e institucional son vitales para el éxito de la inversión a largo plazo.”

“Buffett estaba exactamente en lo correcto”, me dijo Miller. “Eso es lo que se necesita para ser un buen inversor”. Y lo más difícil es, probablemente, la estabilidad emocional, y lo segundo más difícil es el pensamiento independiente.”

Curiosamente, Miller presume que los inversores value están “conectados de forma diferente” de modo que la parte de su cerebro que registra pérdidas financieras no reaccione de la misma manera que lo haría con el inversor promedio. En su propio caso, dice: “Soy muy insensible.” Soy contrario en el sentido de que las pérdidas en papel, las pérdidas de la cotización, simplemente me dejan pensar que hay más oportunidades.” Él ve una falta de emoción similar en los compañeros inversores value como Buffett, Hawkins y Chris Davis.

Esta idea surgió una y otra vez en mis entrevistas con grandes inversores. Por ejemplo, Howard Marks recordó haber invertido alrededor de US$500 millones a la semana debido a que el mercado colapsó durante la crisis financiera. Marks me dijo que no le resultó estresante ir contra la manada, y señaló: “Para ser la persona que entra al piso de operaciones en 1929 y dice: ‘lo compro’, debes ser indiferente.” Al igual que Miller, él ve “ser calmado” como un ingrediente central en el éxito de Buffett.

MOHNISH PABRAI:

Pocos inversores han estudiado a Buffett tan obsesivamente como Mohnish Pabrai. Después de descubrir a Buffett en 1994, rápidamente llegó a la conclusión de que este “enfoque simple” para invertir era “tan poderoso” que “en realidad es la única forma en la que deberías estar haciendo las cosas”. Pabrai me dijo: “Pensé en Warren mientras establecía lo que llamo las leyes de la inversión”. Como lo ve Pabrai, estas leyes incluyen la idea de que debes “pensar en una acción no como una acción, sino como un negocio”; “Deberías comprarlo cuando está barato”; y deberías dejar que los cambios de humor del mercado “te sirvan”.

Lo que desconcertó a Pabrai fue que casi ningún gestor de fondos siguió el enfoque de Buffett. “La mayoría de los profesionales todavía no lo entienden”, se asombra. “¡Qué país, qué lugar tan hermoso, donde tienes todo el conjunto de físicos que no creen en la gravedad!” Por el contrario, estaba decidido a seguir fielmente el modelo de Buffett cuando se embarcó en un juego de 30 años con el objetivo de transformar US$1 millón en mil millones de dólares. Para lograr una rentabilidad tan alta, dice Pabrai, debes buscar sin descanso “precios erróneos amplios”, típicamente en “lugares que la gente odia”.

En 2008, Pabrai se asoció con Guy Spier para hacer una oferta de US$650,100 para un almuerzo de caridad con Buffett. Pabrai se sintió impresionado no solo por el extraordinario intelecto de Buffett, sino por su generosidad al compartir su sabiduría, para que los invitados a su almuerzo “sintieran que obtuvieron una tremenda ganga”. Para Pabrai, la mayor lección del almuerzo surgió de la discusión sobre Rick Guerin, un inversor que alguna vez fue famoso y que fue gravemente mutilado cuando el mercado colapsó en 1973-74. La moraleja de la historia dice Pabrai, fue que “deberías de tenerle mucho miedo al apalancamiento”.

Como lo demuestra la propia carrera de Buffett, el éxito de la inversión perdurable depende tanto del temperamento como del CI. “Charlie y yo siempre supimos que seríamos muy ricos, pero no teníamos prisa”, dijo Buffett a Pabrai y Spier. Después de todo, “si eres un inversor ligeramente superior al promedio que gasta menos de lo que gana, durante toda la vida no puedes evitar volverte muy rico, si eres paciente.”

William Green es el autor de The Great Minds of Investing, libro que será publicado el 29 de mayo. Ha escrito para Time, The New Yorker, Fortune, Forbes, Money, Bloomberg, y The Economist.

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Este artículo fue publicado en 2015.

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